14 Noviembre 2016

Las emociones influyen en la salud

Las emociones influyen en la salud

Desde hace algunos años han surgido diversas disciplinas que relacionan la salud con las emociones. Sin duda, se trata de una perspectiva innovadora en el abordaje del estudio fisiológico del cuerpo humano.

 Y como ha sucedido otras veces, a lo largo de la historia de la humanidad, la evidencia precede a la ciencia.

Las nuevas disciplinas necesitan de un tiempo de desarrollo para la verificación de sus planteamientos hasta su posible aprobación. Actualmente, cada vez surgen más voces en el ámbito de la medicina que relacionan las emociones con la salud. La publicación en el blog del Centro Médico Teknon-Grupo Quirónsalud (Barcelona) de un post cuyo título es “Nuestras emociones juegan un papel importante en nuestra salud” certifica la disposición a tener en cuenta este aspecto.

En el texto se afirma que las emociones “ejercen una función catalizadora para que el individuo recupere su equilibrio físico-psicológico. Sin embargo, cuando estas están desajustadas en cuanto a su intensidad o frecuencia pueden generar vulnerabilidad orgánica y sobrevenir un trastorno de salud tanto físico como mental”.  Y expone como conclusión  que “las emociones juegan un papel influyente en el proceso de la salud y pueden ser consideradas como un factor de riesgo para patologías neuroendocrinas, autoinmunes, cardíacas e infecciosas”.

En este mismo sentido, el Dr. Andrew Smith del Population Health Research Insitute (Mac Master University) en Canadá ha dirigido una exhaustiva investigación recientemente publicada en la revista American Heart Association’s Journal Circulation. Su hipótesis es: "la duplicación del riesgo de asociación entre la ira o el malestar emocional o esfuerzo físico, y la aparición de los síntomas de ataque al corazón”. Para ello analizaron información de 12.641 pacientes de 52 países con una edad media de 58 años a los que se les pidió completar un cuestionario sobre el tipo de “disparadores” que experimentaron en la hora anterior a que tuvieran un ataque al corazón.

Los resultados mostraron que el 13% (1.650 personas) se había involucrado en una actividad física mientras que el 14% (1.752 personas) estaban enfadados o emocionalmente alterados. Sin que se presenten diferencias por región geográfica, enfermedad cardiovascular previa, medicamentos de prevención cardiovascular y factores de riesgo cardiovascular entre otros valores. La asociación fue mucho más fuerte - un poco más del triple de riesgo - para los pacientes que dijeron que habían estado enfadados o en conflicto emocional y al mismo tiempo realizaron ejercicio físico pesado.

Es de destacar que este estudio se enmarca dentro de lo que se conoce como The INTERHEART study que reúne tanto departamentos de investigación de instituciones académicas como a empresas farmacéuticas. Según el Dr. Barry Jacobs, Director de Ciencias del Comportamiento del Programa de Residencia de Medicina Familiar Crozer-Keystone en Springfield, Pennsylvania "este estudio proporciona evidencias de la relación fundamental entre la mente y el cuerpo”.

Desde la Bioneuroemoción® sabemos que somos un todo y que las emociones son el vehículo que nos permite conectar nuestra mente con el cuerpo.  Nuestro cuerpo-mente se ajusta a los impactos emocionales detrás de cada suceso, de cada experiencia. El cuerpo-mente se adapta mediante cambios fisiológicos que se manifiestan de una manera determinada como síntomas o enfermedades.

El objetivo de una consulta en Bioneuroemoción® es la toma de conciencia que genera un cambio de percepción que permite comprender que las experiencias que vivimos no son casuales, que todo tiene un sentido. Y ese cambio de percepción genera un estado de paz interior que favorece la curación.

Sabemos que todo está unido y bajo este punto de vista holístico e integral funcionamos como un organismo vivo complejo y cohesionado.  Como nos dice Enric Corbera en su libro Yo soy tú: la mente no dual: “Esto nos ayuda a comprender el poder que subyace tras nuestros pensamientos y nuestras emociones, dando relevancia a desarrollar la conciencia de la unidad. Esta forma de percibir, este nuevo observador, tiene la conciencia de que sí, de alguna manera, su forma de ver está relacionada con él, cambiando su percepción cambiará su realidad”. 

Fuente:

http://www.teknon.es/blog/nuestras-emociones-juegan-un-papel-importante-en-nuestra-salud/

http://circ.ahajournals.org/content/134/15/1059

https://www.theguardian.com/science/2016/oct/10/risk-heart-attack-exercising-angry