Aprender a escuchar

Aprender a escuchar

Escuchar es dejar de interpretar lo que oímos. Es importante aprender a escuchar para permitir que emerja la información.

Theodor Reik (Viena, 1988 – Nueva York, 1969) fue doctor en psicología y discípulo de Freud. En su libro Escuchar con el tercer oído propone un tipo de escucha en el que se descubran las emociones subyacentes debajo de las palabras que se dicen. Se refiere a la escucha entre el especialista y el paciente, sin embargo, todos podemos aprender de los matices fundamentales para saber escuchar.

El arte de escuchar tiene su origen en lo que Freud llamó “atención flotante” y se refiere a que el analista debe escuchar al paciente sin privilegiar ningún elemento de su discurso y permitiendo actuar a su propio proceso inconsciente. La habilidad de escuchar con atención no se desarrolla estudiando, sino con la práctica.

“Nada que no tenga en la experiencia su punto de partida puede convertirse en experiencia para otros”.

Reik sugiere que escuchar no es sólo oír palabras en boca de otro, es una vivencia. Y para que sea una vivencia hay que conectar más allá del oído, hay que relacionarse desde la emoción que sostiene la experiencia de la escucha. Y para conseguir este nivel de conexión es imprescindible estar en contacto con uno mismo.

Nos habla de las sensaciones del analista ante su propia escucha:”La represión de ideas o impulsos de los que no quiere saber, y con los que juega al escondite. Ha de ponerse a prueba periódicamente para determinar hasta qué punto puede ser sincero consigo mismo y poder así evitar impacientarse con las resistencias de sus pacientes. El encuentro con uno mismo en muy pocas ocasiones es una experiencia agradable”. Y esto mismo, nos lo podemos aplicar individualmente.

La cuestión es aprender a escucharnos a nosotros mismos.

Desde la Bioneuroemoción® sabemos que para poder escuchar al otro tenemos que aprender a escucharnos a nosotros. Para ello, debemos dejar de hablar con simbolismos y empezar a desarrollar una mente descriptiva. Es decir, una mente inocente y libre de juicios. Sin hablar del otro sino de uno mismo en relación a los otros. El primer paso para fomentar esta mente es dejar de poner por delante nuestras creencias, valores y herencias.

En Yo soy tú: La mente no dual, EnricCorbera nos dice: “Hoy sé lo que significa ser un buscador espiritual: es algo que tiene que ver con la indagación, con mantenerte alerta frente a lo que te rodea, con una mente que por fin sabe que lo que hay a tu alrededor es algo que viene a ti, por ti y a través de ti, manifestándose en aquello que tú llamas el otro”.

CONCLUSIÓN

La Bioneuroemoción® es una experiencia que nos propone acercarnos a la auténtica escucha. Nos dice que nuestra forma de expresarnos va más allá de las palabras y nos invita a suspender todo juicio. Al dejar de juzgar comprendemos que lo que oímos puede tener un significado distinto del que nosotros le damos.

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