17 Mayo 2016

¿Qué ves en esta imagen?

¿Qué ves en esta imagen?

¿Ves el triángulo blanco?  Pues en la figura no hay dibujado ningún triángulo.

Nuestro sistema visual interpreta la información que recibe y le da forma estableciendo una hipótesis frente a lo que tiene delante. 

Si percibimos algo incompleto lo completamos con nuestra mente. Nuestra percepción tiende a entender como formas completas todos aquellos trazados que presenten (aunque con cortes) una forma que visualmente entendamos como probable. 

Esta figura se conoce como el triángulo de Kanisza y es una ilusión óptica descrita por primera vez por el psicológo italiano Gaetano Kanisza. En la figura percibimos un triángulo equilátero blanco, pero de hecho no existe ninguno. Este efecto es conocido como contorno subjetivo. En la ilusión visual el inexistente triángulo blanco parece ser más brillante que el área circundante,  aunque tienen el mismo brillo. 

Nuestro cerebro es una máquina de reconocimiento tan compleja que a veces reconoce lo que no hay. Muchas ilusiones ópticas hacen que veamos cosas que no están ahí. “Vemos tanto con nuestro cerebro como con nuestros ojos” afirma la investigadora Sandra J. Kuhlman, miembro del proyecto BrainHub de la Carnegie Mellon University (USA). Al observar el triángulo “nuestro cerebro está buscando referencias que le permitan ver el triángulo”. Esto indica que una parte de la información procedente de la corteza visual no es una respuesta directa al estímulo visual, pero es una respuesta a cómo los estímulos fueron percibidos por otras áreas del cerebro. 

En Bioneuroemoción, tratamos siempre la experiencia subjetiva del consultante, es decir, su particular manera de haber completado la vivencia de una situación. Nos centramos en detectar los filtros individuales que determinan la percepción del mundo. En términos de PNL se llama mapa a la forma individual de entender la realidad. 

En consulta, el acompañante en Bioneuroemoción concretará de forma precisa la situación que desencadena un conflicto. Guiará al cliente para que sea lo más descriptivo posible y pueda objetivar al máximo la situación vivida. Siguiendo el ejemplo de la figura de Kanisza, se trata de hacerle ver que ha completado, con interpretaciones personales, el triángulo.  

El acompañante analizará los sentimientos y emociones subjetivas que se derivan de la situación. Ahí es donde interviene el mapa de cada persona y dicho mapa está relacionado con los programas heredados. Y los programas llevan una información que resuena con diversas experiencias vitales.

Fuente:

http://neurosciencenews.com/visual-system-optical-illusions-3941/

Más info:

http://www.cmu.edu/research/brain/experts/topic-list/brain-map.html