3 nociones sobre el tiempo que te permitirán hacer las paces con tu pasado

3 nociones sobre el tiempo que te permitirán hacer las paces con tu pasado

La Bioneuroemoción® se sustenta sobre un concepto no-lineal del tiempo. En el día a día operamos bajo una serie de condicionamientos, que resultan de conflictos sin resolver de nuestro pasado.

Si cambiamos nuestros recuerdos, cambia nuestro presente.

1. El pasado existe en tu mente.

Solamente existe el momento presente. Si pensamos en todo lo que ha sucedido a lo largo de nuestra vida, nada ocurrió en un momento que no fuera ahora. Nada existe fuera de él, ni en el pasado ni en el futuro. El pasado se estructura en nuestro cerebro como una serie de recuerdos y memorias sobre hechos y acontecimientos que habían sucedido en un momento presente -un ahora- anterior. Mientras que el futuro es una proyección mental de posibles escenarios en los que podemos imaginar que nos encontraremos días, meses o años después. Podemos medir la duración de un día, que es el tiempo que tarda nuestro planeta en girar completamente alrededor de su eje vertical; pero no podemos medir cuánto tarda el ahora, el momento presente.

Este ahora es infinito, no tiene comienzo ni final, y en él se encuentra toda la información del universo. Para superar el pasado no podemos pretender olvidarlo, sino más bien reinterpretarlo desde el presente.

2. ¿Cómo me influye mi pasado?

Nuestro inconsciente biológico registra todos los estímulos del entorno automáticamente para asegurar nuestra supervivencia.

Al detectar una amenaza genera un recuerdo con la información que percibe de la escena conflictiva. Cuando, más adelante, identifica en el entorno características similares activa una señal de alerta, para que estemos prevenidos. De la misma forma, cuando tenemos experiencias que nuestro inconsciente relaciona con la seguridad, también tenemos asociados a ellos un recuerdo que permite que podamos vivir con seguridad nuevos eventos que tengan que ver con el anterior. Por lo tanto, la sensación y la percepción que tenemos de las situaciones que vivimos y nuestra consecuente forma de actuar, se basa principalmente en recuerdos de nuestro inconsciente, que relacionan nuestra experiencia con eventos anteriores parecidos, y que pre-configuran la relación que tenemos con el entorno en el momento presente. La Bioneuroemoción®, teniendo en cuenta lo anterior, propone revisitar el pasado para poder perdonarlo o superarlo sin olvidarnos de que las consecuencias de aquello que queremos superar se encuentran en nuestro día a día, y que este es el único momento en que podemos resolverlo.

3. Cambiar mi pasado para cambiar el presente.

Nuestro inconsciente ha memorizado relaciones específicas con el entorno para que las podamos repetir más adelante, y sí asegurar nuestra supervivencia. Esto supone una predisposición determinada a la hora de afrontar la vida, es una especie de código, de ecuación según la que actuamos, generalmente de forma automática. Aunque el hecho de que asegure nuestra supervivencia no significa que sea la única manera de hacerlo. La forma que tiene nuestro organismo de posicionarse frente a una situación no está marcada por un evento que existe en realidad (pues no se encuentra en el momento presente), sino por el recuerdo del mismo. Por lo tanto podemos reescribir esta respuesta, esta predisposición, modificando la percepción que tenemos de eventos sucedidos anteriormente.

No podemos cambiar un momento anterior, pero cuando lo reinterpretamos, cambiamos la información que almacenamos sobre él, que llevamos con nosotros mismos, y que se manifiesta en nuestra vida.

La manera en la que vivimos en el mundo está influenciada por el recuerdo que tenemos de él. Si cambiamos la forma en que nos relacionamos con nuestro pasado, cambia el momento presente.


Nunca es tarde para tener una infancia feliz”. (Milton Erickson)

CONCLUSIÓN

No hay ningún pasado que podemos olvidar, perdonar o superar, ya que no existe el pasado aparte del recuerdo que tenemos de él. La Bioneuroemoción® tiene en cuenta lo anterior, para revisitar situaciones de estrés que pueden condicionar el bienestar de la persona, para realizar los cambios en su conciencia, en su memoria. Al cambiar la emoción que asociamos a nuestros recuerdos, cambia la información que portamos de ellos y que se manifiesta en nuestra vida cotidiana.

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