Cómo conectar con uno mismo para crear la vida que deseamos

07 julio 2023

¿Crees que el rol que asumes en tu vida, lo que otros dicen de ti o lo que manifiesta tu cuerpo es lo único que eres? Conectar con uno mismo implica renunciar a la idea de lo que creemos ser y abrirnos a la posibilidad de que no somos un conjunto de etiquetas, sino el Ser que juega a identificarse con ellas.

La desconexión que a veces sentimos con el mundo es un reflejo de la relación que tenemos con nosotros mismos ¿Cómo podemos transformarla en un camino de regreso a nosotros mismos para vivir, cada vez más, desde la esencia de lo que realmente somos?

 

Qué implica conectarse con uno mismo

En realidad, no se trata de conectarse, sino de re-conectarse.

 

La paradoja de buscar una conexión que nunca perdimos

No es posible que estemos separados de nuestro Ser ni tampoco del mundo en que vivimos. Lo que sí es posible es que nuestra mente experimente esa separación y llegue a creer que es verdad.

La desconexión hace referencia a los obstáculos que hemos puesto en nuestro camino para protegernos, para no sufrir. Creemos, inconscientemente, que es más seguro no exponernos, no mirar directamente a lo que nos duele, quedarnos en lo conocido y ajustarnos al personaje con el que nos identificamos, para no ser rechazados.

Sin embargo, esto nos lleva a vivir una vida inauténtica, a no experimentar la presencia del amor en nuestras vidas y desconocer nuestra grandeza. Para conectar con uno mismo es necesario renunciar a la identidad limitada que creemos ser y así poder redescubrirnos.

Por ejemplo, elegí la profesión de mi padre para que yo siga con su empresa, pero siempre me sentí llamado/a a algo muy diferente. Me casé con una persona que no amaba, pero con ella pude cumplir mi sueño de tener hijos.

Cuando nos identificamos en exceso con los roles que asumimos en la familia y la sociedad, sin darnos cuenta, nos separamos del mundo. Pero cuando nos abrimos al hecho de que hay infinitas posibilidades de vivir esta vida podemos preguntarnos qué aspectos de nosotros podemos llegar a desarrollar para ser más resolutivos, más completos, más felices.

 

«Todo está interconectado dinámicamente»

David Bohm

 

Las historias que nos contamos

Experimentamos estar desconectados porque vivimos en el mundo de la mente y tenemos un ego que reacciona ante los diferentes estímulos del día a día y se identifica con las historias que se cuenta.

Estas historias son efecto de nuestras creencias y nuestra percepción. Por ejemplo:

No tengo pareja porque todos los hombres son iguales

Las labores de casa son para las mujeres

Para ser alguien en la vida, hay que sacrificarse

Para que yo tenga algo, alguien tiene que perderlo

 

Estos pensamientos son creencias, historias en las que nos posicionamos como si fuesen la verdad absoluta. Ellas condicionan nuestra forma de ver y entender el mundo.

 

 

En consecuencia, la mente parlotea: nos propone constantemente interpretaciones y pensamientos alineados con nuestras creencias, valores y aprendizajes. Este ruido mental no nos permite estar en silencio, imprescindible para poder escuchar nuestra verdadera voz y discernir quién queremos ser.

Hay personas que se sienten enajenadas de su entorno, de sus experiencias e incluso de su cuerpo y esto es el reflejo de una desconexión consigo mismas.

 

Podemos conocernos a través de nuestras experiencias

El factor común en todos los conflictos que experimentamos es nuestra tendencia a desvincularnos de la responsabilidad que tenemos en lo que nos sucede. Lo hacemos cuando atribuimos nuestro malestar a la mala suerte o culpamos a otros: parejas, jefes, el estado, mis padres, etc.

Por lo mismo, queremos cambiar nuestro estado interior mediante modificaciones en el exterior y al hacerlo nos perdemos en un mundo de sombras.

 

La conexión y la responsabilidad de nuestras vivencias

Esperar a que los demás o las situaciones cambien para que seamos felices nos paraliza, porque la única decisión que podemos tomar es sobre nosotros mismos.

Al asumir la responsabilidad de nuestro bienestar o malestar, nos damos cuenta de que somos los arquitectos de nuestra propia vida.

Conectar con nuestro Ser implica adoptar una mentalidad de unidad. Con esta mirada, las personas que nos rodean se convierten en maestros y las experiencias que vivimos, en oportunidades para conocernos y amarnos.

 

 

Re-conocernos en nuestras relaciones

Aprender de nuestras relaciones implica hacernos responsables de la interacción que tenemos con los demás. Y aceptar que la forma en la que percibimos el comportamiento de las personas a nuestro alrededor tiene que ver con nosotros y con la información que heredamos.

No solo es importante reconocer las proyecciones que hacemos en los demás, sino también tomar en cuenta qué nos dicen ellos y en qué medida creemos lo mismo de nosotros.

Por ejemplo, mi jefe indica correcciones en mi trabajo y yo siento que me está descalificando, en lugar de tomarlo como una oportunidad para desarrollar mejor una habilidad que él ve que tengo. Aquí tengo la oportunidad de revisar por qué considero que su observación es un ataque y también, abrirme a la posibilidad de mejorar mi propio trabajo.

A veces no nos damos cuenta de cómo nos tratamos ni de cuanto nos limitamos o desvalorizamos, hasta que otros nos lo muestran ¿Reconoces en qué situaciones o relaciones actuaste esperando a que reconozcan tu valor y no recibiste lo que esperabas?

Nuestra forma de relacionarnos está demarcada por lo que creemos de nosotros mismos. Por lo tanto, no podemos esperar a que los demás aprecien nuestras virtudes y reconozcan nuestras capacidades si nosotros mismos no lo hacemos.

 

 

Conectar con nuestro cuerpo y nuestras emociones

El cuerpo y las emociones están íntimamente interconectados. Todo aquello que sentimos y lo que no nos atrevemos a expresar se manifiesta en nuestro cuerpo de múltiples maneras. Incluso aquellos aspectos de nuestra personalidad que reprimimos o rechazamos se pueden llegar a expresar a través de nuestra biología, por ejemplo en forma de síntomas.

Entendiendo esta relación, podríamos decir que nuestro cuerpo es un leal mensajero. Es un puente de conexión con el potencial que tenemos y que a veces reprimimos debido a creencias que tenemos o a experiencias traumáticas que no atendimos de nuestra niñez.

 

«Nunca es tarde para tener una infancia feliz»

Milton Erickson

 

Reconectar con nuestro niño interior

Todos tenemos un niño interior que busca ser escuchado, atendido y amado al cual, con el paso de los años, fuimos desatendiendo. Cuando dejamos de escuchar esa voz es posible que también nos olvidemos de atender nuestras necesidades e ir por nuestros sueños.

Sin embargo, es posible reconectar con nuestra esencia e inocencia observando al niño que un día fuimos. En esa etapa de nuestro desarrollo estábamos conectados con nuestras emociones y nuestro cuerpo.

Nos permitíamos llorar si teníamos hambre y pedir lo que necesitábamos. Podíamos enojarnos y a los minutos sentirnos completamente extasiados, riendo o contemplando cualquier cosa que llamase nuestra atención ¿Notas qué diferente actuamos al ser adultos?

Quizás es hora de aventurarnos a vivir como dicta el corazón y abrazar el mundo en que vivimos. Atrevernos a expresar nuestras emociones en el momento que las sentimos y hablar de nuestras necesidades abiertamente.

¡Recordemos el niño que un día fuimos y disfrutemos de las maravillas que nos ofrece la vida!

 

Dónde está el verdadero poder: conectarse con uno mismo

Nuestras experiencias de vida, nuestras relaciones, lo que expresa nuestro cuerpo y nuestras emociones son diferentes ámbitos para aprender a conocernos y escucharnos. Ellos nos muestran vías para conectarnos con nosotros mismos y desarrollar nuestro potencial.

El diálogo amoroso con nuestra esencia a través de la vida cotidiana es el camino para desaprender lo que nos bloquea y vivir la plenitud que cada instante y cada respiración nos ofrecen.

 

Si quieres seguir profundizando sobre este tema, puedes acceder a este material en nuestro canal de Spotify y de Youtube:

 

En este podcast Enric Corbera reflexiona acerca de la importancia de reinventarnos ante las experiencias que nos suceden. ¿Cómo hacerlo? abrazando la realidad sin juzgarla.

 

En este video David Corbera destaca la importancia de cooperar con las circunstancias para aprender y estar en sintonía con la vida. Y tú, ¿aceptas lo que te trae la vida?

 

 

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Diplomado en Bioneuroemoción®

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