El cambio modifica una conducta o situación concreta; la transformación alcanza las creencias y la forma de percibirnos. Por ejemplo, cambiar es dejar un trabajo; transformarnos es comprender desde qué interpretación respondíamos ante el malestar para no repetirlo en el siguiente.
Son conciencia para reconocer el patrón, decisión para elegir qué queremos construir, práctica para ensayar una respuesta diferente e integración, sostenerla hasta incorporarla a nuestra vida.
Sí. Podemos modificar un hábito, una relación o una circunstancia sin revisar las creencias que los sostenían. En ese caso cambia el escenario, pero es posible que repitamos el mismo patrón.
En este vídeo, David Corbera explica las premisas fundamentales que hacen de la Bioneuroemoción un método único para superar las dificultades que nos impiden cambiar, profundizar en nuestro camino de desarrollo personal y experimentar la plenitud.