Mirarse a los ojos incomoda. Sostener una conversación profunda agota. Permanecer en una relación durante una crisis parece una rareza. El amor, que durante años fue un refugio, ahora muchas veces se vive como una amenaza.
La psicóloga chilena Pilar Sordo observa este fenómeno desde hace años en sus consultas, conferencias y encuentros con personas de distintas generaciones. Para ella, el problema no empieza en las aplicaciones de citas ni en las redes sociales. Empieza mucho antes, en una cultura que ha confundido bienestar con perfección y amor propio con huida.
En conversación con David Corbera y Sara Pallarès en Destellos de Sabiduría, Pilar Sordo profundiza sobre el miedo al compromiso, la intolerancia a la incomodidad y la sensación permanente de que nada ni nadie es suficiente. Desde la mirada de la Bioneuroemoción, el vínculo deja de ser solo un espacio romántico para convertirse en un espejo donde aparecen nuestras heridas, nuestras contradicciones y también nuestras posibilidades de transformación.
¿Por qué hemos empezado a huir de todo aquello que podría transformarnos?
«La vida no te da lo que quieres, pero sí lo que necesitas.»
Pilar Sordo
La conversación comienza alrededor de una sensación compartida: algo se rompió en la manera de vincularnos. Ya no solo cuesta comprometerse. También cuesta sostener, esperar, escuchar y atravesar los procesos incómodos que cualquier relación humana implica.
David Corbera introduce la conversación reflexionando sobre cómo la sociedad parece vivir en una búsqueda constante de algo mejor y más satisfactorio. Pilar Sordo va todavía más al centro del problema: “Creo que hoy día el amor se volvió peligroso y sentir se volvió peligroso. La conducta evitativa frente a lo afectivo es la que gana”.
Para la psicóloga chilena, el miedo al compromiso no aparece solo en las grandes decisiones. Se manifiesta en gestos cotidianos. “No toleramos la incomodidad en nada. Queremos que todo sea cómodo y agradable. A la primera sensación de conflicto, asumimos una conducta de fuga. Nos cuesta sostener una mirada, un abrazo, una conversación incómoda o una crisis para crecer dentro de ella”.

Desde la mirada de la Bioneuroemoción, la dificultad planteada por Pilar no habla solo de relaciones frágiles, sino de personas que aprendieron a escapar de aquello que las confronta consigo mismas. El vínculo deja de ser un espacio de transformación y pasa a convertirse en un territorio de amenaza emocional.
Sara Pallarès relaciona esta idea con ciertas dinámicas de inmadurez emocional presentes en la sociedad actual. “Pensaba en los niños pequeños. Esa necesidad constante de querer más, de no conformarse, de frustrarse rápido”, repasa.
Pilar coincide y señala directamente a la tecnología como uno de los grandes factores de desconexión emocional.
«Somos seres distintos con celular o sin celular en la mano. Esta lógica del scroll permanente hace que tampoco profundicemos demasiado. Vamos haciendo next todo el tiempo. Las verdades se vuelven relativas y hasta el valor de la palabra empieza a perder fuerza.»
Pilar Sordo
Pilar Sordo desarrolla entonces una idea que atraviesa toda la conversación: el “Efecto Tinder”, aclarando que no se refiere solamente a las aplicaciones de citas. “Hay un efecto sociológico de no estar nunca satisfecho con lo que tengo. Todo el mundo te hace sentir que lo que tienes no es suficiente”, sostiene.
Para ella, esta lógica de consumo se trasladó directamente al amor. Siempre parece existir una opción mejor esperando detrás de la siguiente pantalla.
“Si sigo buscando, capaz aparezca alguien mejor. Ahí la pareja termina siendo casi un premio consuelo. Nunca sabemos si llegamos realmente a algún lugar. Pensamos constantemente que quizás existe un trabajo mejor, una experiencia o una relación mejor”, sostiene la psicóloga chilena.
El problema es que esta búsqueda permanente termina instalando una sensación crónica de insatisfacción. Nada alcanza ni dura, ni termina de consolidarse.
La consecuencia emocional es profunda. Muchas personas ya no saben descansar dentro de un vínculo. Viven emocionalmente en estado de comparación constante.
«Nunca terminamos de agradecer o de estar contentos con lo que sí hay.»
David Corbera

La conversación deriva ahora hacia otro fenómeno muy presente en consulta: la sensación permanente de déficit personal.
Pilar explica que esa presión ya no aparece solo desde el éxito económico o profesional. También aparece desde el bienestar. “Hoy día, estar bien se transformó en una industria. Hay que comer saludable, pensar positivo, hacer ejercicio, tener propósito, criar perfectamente, meditar, tomar suplementos. Todo se volvió una exigencia agotadora”.
David Corbera reflexiona sobre cómo las dinámicas actuales favorecen la comparación constante y la sensación de insuficiencia. “Parece que todo el mundo tiene vidas más interesantes que la nuestra”, asevera.
Pilar recuerda una frase que escuchó repetidamente en sus investigaciones recientes: “La gente dice todo el tiempo ‘no alcanzo’. No soy suficiente. No llego. Y las redes sociales intensifican esa sensación porque parece que todos tienen vidas más interesantes que la nuestra”.
Desde la Bioneuroemoción, esta vivencia de insuficiencia constante suele mostrar que la persona está desconectada de su propia experiencia emocional. La atención queda atrapada en la validación externa y se pierde la posibilidad de escucharse verdaderamente.
«Todo parece insuficiente. El trabajo deberías cambiarlo. La pareja deberías cambiarla. El gimnasio podría ser mejor. La vida se transforma en una carrera agotadora de hiperproductividad.»
Pilar Sordo
Uno de los momentos más honestos de la conversación aparece cuando Pilar Sordo reconoce que muchos profesionales han contribuido, quizá sin quererlo, a esta dificultad vincular.
“Yo me siento parte de ese proceso. Llevo casi cuarenta años enseñándole a la gente a poner límites, a decir que no y a soltar. Particularmente a las mujeres. Pero siento que enseñamos poco a decir que sí”.
La psicóloga explica que el problema no está en aprender a cuidarse, sino en haber confundido amor propio con desconexión emocional. El ‘no’ te protege, pero no te permite avanzar. El que te permite avanzar es el sí. ¿A qué le dices sí? A la vida. Le dices Sí a quedarte, a cuidar y a sostener”.
Pilar cuestiona directamente esa idea moderna que convierte cualquier dificultad en motivo suficiente para abandonar una relación. “Como me quiero, me voy. Como me respeto, no te aguanto. Pareciera que hoy es imposible construir vínculos a largo plazo porque amar es incómodo y existir es incómodo”.
Sara Pallarès reflexiona sobre cómo muchas veces el foco queda colocado exclusivamente en el otro y no en la propia revisión personal.
“Me entristece ver a tantas personas quejarse constantemente de la pareja, pero perdiéndose la oportunidad de preguntarse para qué llegaron a esa relación. Cuántos síes dijeron cuando necesitaban decir no. O cuántos ‘no’ dijeron cuando tenían que aprender a quedarse”.
«Mientras el foco siga puesto afuera, perdemos la enorme posibilidad de mirarnos a nosotros mismos.»
Pilar Sordo

La conversación se desplaza hacia una idea menos habitual: la importancia emocional de sostener procesos.
Pilar plantea que el verdadero amor propio no tiene nada que ver con la soberbia emocional. “El amor propio es profundamente humilde. No se hace discurso. Se observa en las decisiones”.
David Corbera conecta esta reflexión con la tendencia actual a abandonar rápidamente todo aquello que incomoda.
Pilar responde con énfasis: “Hemos pasado del ‘no puedo vivir sin ti’ al ‘no aguanto nada’. Y ninguna de las dos posiciones es sana, porque terminamos prefiriendo no vincularnos para no sufrir, pero acabamos sufriendo precisamente por no vincularnos”.
Desde la Bioneuroemoción, el vínculo no aparece para satisfacer todas nuestras expectativas. Muchas veces aparece para mostrar heridas, inseguridades y patrones que necesitan conciencia. Por eso, escapar rápidamente del conflicto también implica escapar del propio aprendizaje.
«Uno se sana en el vínculo, el apego se sana con apego.»
Pilar Sordo
La conversación toma un tono todavía más crítico respecto a la cultura actual del bienestar. Pilar sostiene que el capitalismo encontró una nueva forma de consumo alrededor del bienestar y la autoexigencia.
La lista parece interminable. Comer y entrenar perfecto. Pensar positivo. Tener propósito. Ser productivo. Tener espiritualidad. Ser emocionalmente consciente. “Todo se volvió una exigencia. Hasta descansar se convirtió en una tarea”, dice Pilar.
David Corbera observa que esta dinámica produce frustración constante y sensación de insuficiencia. Pilar utiliza una imagen muy simple para explicar el agotamiento emocional contemporáneo: “Mi abuela vivió ciento tres años y no tomó creatina en su vida. La mujer simplemente comió”.
Esta hiperexigencia termina desconectando a las personas de lo esencial, de sus verdaderas necesidades emocionales.
Uno de los ejes más importantes de la conversación aparece cuando los protagonistas de esta edición de Destellos de Sabiduría reflexionan sobre la tendencia a colocar toda la responsabilidad emocional en el otro.
“Claro que hay relaciones difíciles y claro que hay que poner límites. Pero no podemos perdernos el tesoro de preguntarnos para qué atrajimos ciertas relaciones o ciertos conflictos”, comenta Sara.
Pilar agrega que el problema aparece cuando el otro se convierte exclusivamente en culpable y desaparece la posibilidad de autoobservación. La psicóloga reconoce las heridas históricas, especialmente respecto a las mujeres, pero advierte que convertir al otro en enemigo tampoco construye vínculos sanos: “Perdemos la enorme posibilidad de descubrirnos en ese proceso de crecimiento”.
David relaciona esta situación con el debilitamiento progresivo de los vínculos humanos y comunitarios.
«Uno es menos fuerte si tiene menos gente a su lado.»
David Corbera
La conversación deriva hacia la pérdida progresiva de comunidad y pertenencia.
Pilar reflexiona sobre una generación que cada vez tiene menos hijos, menos vínculos duraderos y menos redes afectivas profundas. “¿Quién los va a cuidar de viejos? Tienen pocos hermanos, pocos amigos duraderos y relaciones cada vez más instrumentales”.
Para ella, esta hiperindividualidad produce una soledad silenciosa pero devastadora. “Cómo nos sostenemos es en comunidad”, agrega.
Sara Pallarès introduce una reflexión sobre la necesidad de reconstruir el sentido colectivo y comunitario en la vida cotidiana.
Pilar responde desde una lógica profundamente coherente con la Bioneuroemoción: “Tenemos que convertirnos en el país que queremos ver. Si quiero honestidad, tengo que empezar por mí. Si quiero amabilidad, tiene que empezar por mí”.

Después de décadas acompañando personas a morir, Pilar Sordo asegura que existe una verdad que se repite constantemente.
“Nadie se arrepiente de no haber trabajado más”. Lo que aparece al final de la vida son otras preguntas. Cuánto amamos. Cuánto disfrutamos o cuánto nos atrevimos realmente a vivir. “Qué importante es escuchar eso antes de que sea demasiado tarde”, advierte Sara.
En el tramo final de la conversación, Pilar comparte una reflexión profundamente humana sobre el paso del tiempo y las decisiones pendientes: “Cumplir sesenta años hizo que viera el letrero de salida”.
No habla desde el miedo, sino desde una nueva conciencia sobre la vida y sobre la importancia de escuchar la propia verdad interna: “Todos sabemos en el fondo qué decisión tenemos que tomar”.
Separarse. Cambiar de trabajo. Dejar una vida que ya no representa quiénes somos. Atreverse a amar. Soltar el miedo al qué dirán.
Sara Pallarès reflexiona sobre cómo muchas veces el sufrimiento nace de evitar procesos internos que necesitan ser mirados: “Lo que no quieres asumir o mirar termina explotando más adelante”.
Pilar coincide y plantea que resistirse constantemente a lo que la vida muestra profundiza el sufrimiento. “Hay que dejarse atravesar por la vida”, concluye.
Aquello que evitamos conscientemente suele regresar una y otra vez hasta ser reconocido. El conflicto no aparece para destruirnos, sino para ampliar conciencia.
Porque quizá el verdadero miedo no sea al amor. Quizá el verdadero miedo sea a todo lo que el amor viene a mostrarnos sobre nosotros mismos.
Este artículo es solo una breve parte de la conversación con Pilar Sordo de David Corbera y Sara Pallarès -director académico y CEO, respectivamente, de Enric Corbera Institute- en el pódcast “Destellos de Sabiduría”. Puedes ver o escuchar el episodio completo “El amor se volvió peligroso y el efecto Tinder lo arruinó todo”, aquí:
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