El impacto inconsciente de los secretos familiares

06 abril 2023

Secretos en la familia: ¿Conoces las historias familiares que influyen en tu vida? ¿Sabes hasta qué punto podrían estar condicionándote?

Quizás te has encontrado viviendo situaciones que no comprendes o que, aparentemente, no tienen relación con el contexto en el que vives. Es posible que lo que experimentas sea un eco de lo que tus antepasados vivieron.

Cada sistema familiar acumula la información de las generaciones pasadas y, como la energía, esta no se crea ni se destruye, solo se transforma.

Con esto queremos decir que en las diversas experiencias que vivimos puede salir a la luz la información inconsciente, sea esta agradable o no tanto. No obstante, siempre tendremos la posibilidad de transformar nuestra percepción acerca de los hechos y con ello, alcanzar la paz con nuestra historia y las de nuestra familia.

 

Los secretos familiares

 

«Determinadas realidades son tan difíciles, que los padres deciden callarlas. En la primera generación, es algo indecible; en la segunda, un secreto de familia; en la tercera, se convierte en un impensable genealógico, es decir, que ni siquiera se puede pensar.»

Anne Ancelin Schützenberger

 

Cómo actuar ante el silencio de nuestros ancestros

Las experiencias y los secretos familiares se transmiten de generación en generación, indistintamente si son expresadas verbalmente o no.

No es fácil ponernos en la piel de quien vivió injusticias o de quien las cometió porque ello significaría sentir su misma desesperación y sus mismos miedos. ¿Aun así te atreverías a juzgar?

A veces es más sencillo juzgar que empatizar con el dolor que sintieron nuestros antepasados.

Observar dichas vivencias desde la compasión puede ser el primer paso para trascender la información que llevamos y una oportunidad para reescribir nuestra historia. Así como sentir compasión por sus experiencias y reconocer que solo hace falta un contexto similar para que actuemos como ellos.

 

 

Cómo se expresan los secretos familiares

Aquello que está oculto en la sombra familiar, por ser vergonzoso o doloroso, buscará la forma de salir a la luz. Podría observarse en situaciones que se nos repiten o que no comprendemos por qué nos suceden.

A su vez, la historia familiar contiene información fundamental para nuestro desarrollo. En ella se encuentra la explicación de lo que nos atrae y de lo que rechazamos.

Al no ser conscientes de la información de nuestros antepasados es posible que estemos condicionados por sus experiencias, por su manera de solucionar las cosas, de establecer relaciones y, en definitiva, por su forma de ver la vida.

 

«A menudo, inconscientemente, repetimos los patrones de nuestros padres y ancestros en nuestras propias vidas y relaciones. Para cambiar estos patrones, debemos ser conscientes de ellos y liberarnos de su influencia.»

Bert Hellinger

 

Aprender a distinguir las emociones que ellos sintieron ante determinadas situaciones nos permitirá comprender la manera en que reaccionamos a las experiencias que vivimos.

No obstante, si bien compartimos memorias, no olvidemos que siempre tenemos la posibilidad de elegir de nuevo quien queremos ser ante las vicisitudes que se nos presentan. Ahí radica nuestra mayor libertad.

 

 

Ejemplo de secretos familiares: el caso Jennifer Teege

Jennifer Teege es una alemana de raza negra, está casada y tiene dos hijos. Un día, por casualidad, descubrió que su abuelo materno era Amond Göth, comandante de la SS y responsable de un campo de concentración; lo llamaban El Carnicero de Plaszow.

En su libro “Mi abuelo me hubiera ejecutado”, Jennifer Teege narra que con sólo cuatro semanas de vida, su madre la dejó en un orfanato y a los tres años la adoptó una familia.

A partir de ese momento tuvo encuentros esporádicos con su madre biológica, quien nunca le contó la verdad de su historia. “Estaba tan furiosa con mi madre por habérmelo ocultado, que olvidé lo dura que había sido su vida”, reconoce y agrega:

“Una mañana, a los 38 años, fui a la biblioteca y me llamó la atención un libro rojo, ‘¿Tengo que amar a mi padre?’, de un periodista que no conocía. Había fotografías de una mujer que me recordó a mi madre y de una mujer más mayor con el mismo vestido que le había visto a mi abuela”. El libro contaba historias de sus antepasados y los horrores que cometió su abuelo.

 

Los secretos familiares y sus consecuencias

Jennifer Teege decidió compartir su historia porque durante más de 20 años vivió una profunda depresión que, asegura, tiene relación con su herencia. Se refiere a las memorias y emociones heredadas.

Ella reconoce cómo la vergüenza y la culpabilidad la acompañaron toda tu vida. Esto se debe a que el sentimiento de culpa por los actos de su abuelo quedaron grabados en el subconsciente, aunque ella no haya sido autora de los mismos.

“Solo pude empezar mi auténtica vida, tener una identidad, cuando salieron a flote mis historias familiares. Por eso, he contado a mis hijos quiénes son sus ancestros para que así puedan vivir su propia vida, explica la escritora.

 

«Hay magia en el amor, como bien saben los poetas y los enamorados. No pretendo violar ese santuario. Pero nuestros imperativos son tangibles, cognoscibles. Y creo firmemente que cuanto mejor comprendamos nuestra herencia humana, más la dominaremos y más amplio será nuestro libre albedrío.»

Helen Fisher

 

Los secretos de familia y la Bioneuroemoción

La Bioneuroemoción sugiere que el tipo de experiencia que vivimos es una resonancia -como un eco- de la información presente en la historia de la familia a la que pertenecemos.  Al conocerla, podemos tomar conciencia del para qué vivimos ciertas historias, liberarnos de condicionamientos inconscientes y dar un paso más hacia el bienestar emocional.

Para transformar esta información en aprendizaje tendremos que ser capaces de observarla con una mirada inocente, sin juicio, comprendiendo que cada acto, conducta y circunstancia tienen un contexto y una razón de ser.

 

 

Cuanto más nos resistimos a comprender nuestra herencia emocional, negando o rechazando partes de nuestra historia, más nos rechazamos a nosotros mismos. 

La aceptación es lo que nos libera, mientras que el juicio solo nos encadena. Abrazar nuestra historia familiar y aprender de ella nos permite transformarla en una fuente de inspiración para nosotros y para aquellos que nos rodean. 

Al hacerlo, podemos reescribir nuestra historia de una manera potenciadora y significativa, lo que nos permitirá encontrar la paz interior necesaria para crecer y crear la vida que deseamos.

 

 

Si quieres seguir profundizando sobre este tema, puedes acceder a este material en nuestro canal de Spotify y de Youtube:

 

En este podcast Enric Corbera explica cómo las vivencias de nuestros antepasados, lo no dicho y los secretos en la familia, constituyen la sombra familiar y cómo tomar consciencia de ella nos permite comprender nuestras experiencias.

 

En este video David Corbera realiza un acompañamiento donde nos ayuda a comprender en qué sigue influyéndonos la relación con nuestros padres a día de hoy. Verás la aplicación de recursos necesarios para trascender condicionamientos inconcientes.

 

 

Si quieres conocer más acerca del método de la Bioneuroemoción y cómo aplicarlo, tanto personal como profesionalmente, para aumentar el bienestar emocional, síguenos en nuestras redes sociales: YouTube, Instagram, Facebook, Twitter y LinkedIn.

 

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