13 Septiembre 2016

Las neuronas espejo

Las neuronas espejo

Muchos de nosotros conocemos la sensación de estar en el cine o mirando una película en la televisión y emocionarnos por una escena que estamos viendo. El consciente sabe que no es real, sabe perfectamente distinguir que se trata de una proyección.

Sin embargo, el inconsciente no. Para el inconsciente biológico lo externo no existe. Para el inconsciente lo que uno vive es.

En 1996, un equipo de investigadores de la Universidad de Parma, liderados por el neurólogo Giacomo Rizzolatti, realizaba un estudio sobre la actividad cerebral de un mono macaco. A través de unos electrodos comprobaban cómo las neuronas correspondientes a la corteza motora se activaban cuando el mono realizaba movimientos. Era lo que esperaban. Lo sorprendente fue que, en un momento dado, uno de los miembros del equipo empezó a comer el postre que se había traído después de comer, a la vista del mono. Los electrodos empezaron a señalar un aumento de la actividad en la corteza premotora como si el mono se estuviera moviendo, pero el mono estaba quieto.

Cuando el mono observaba a alguien realizar una acción su actividad neuronal reflejaba el mismo dinamismo como si lo estuviera haciendo él directamente. A las neuronas que se activan como reflejo de acciones exteriores Rizzolatti las llamó “neuronas espejo”. A través de la simulación de esta interacción en nuestra cabeza podemos comprender las acciones de los demás.

Rizzolatti y su equipo dedicaron años a argumentar su descubrimiento y más tiempo aún para que fuera aceptado por la comunidad científica. Él mismo afirma: “Nos tomó varios años para creer lo que estábamos viendo”. Actualmente, hay numerosos estudios que se han hecho eco de este descubrimiento y se puede afirmar que ”las neuronas espejo permiten hacer propias acciones, sensaciones y emociones de los demás”.

En el ser humano estas neuronas se encuentran en la zona del cerebro conocida como el Área de Broca y en la corteza parietal. Para Rizzolatti una cuestión importante que aportan las neuronas espejo en las personas es la comprensión: ”No sólo se entiende a otra persona de forma superficial, sino que se puede comprender hasta lo que piensa. El sistema de espejo hace precisamente eso, te pone en el lugar del otro. La base de nuestro comportamiento social es que exista la capacidad de tener empatía e imaginar lo que el otro está pensando”.

El hallazgo y posterior desarrollo de esta información nos lleva de un descubrimiento científico a una situación cotidiana: la importancia de imitar. Hemos aprendido que lo mejor es ser originales y no copiar a nadie pero ese prejuicio limita nuestra capacidades. En muchas ocasiones, imitar es el primer paso para aprender, igual que los niños copian a sus padres, y la verdadera palanca para llegar a ser originales. Lo que nos dicen las neuronas espejos es que “somos seres sociales”.

Estas neuronas se activan incluso cuando no vemos la acción del otro “cuando hay una representación mental. Su puesta en marcha corresponde con las ideas. La parte más importante de las neuronas espejo es que es un sistema que resuena”. Nos permiten captar las sensaciones de los otros, permiten que el observador sienta lo mismo que el observado.

En Bioneuroemoción sabemos que el inconsciente biológico tiene una gran capacidad para empatizar y es así cómo se comunica con lo que, aparentemente, está fuera. Cuando una persona viene a consulta sabemos que debemos situarla en su propia sala de espejos para que pueda ver con claridad sus reflejos. De esta manera, al encuadrar su experiencia en un contexto preciso frente un espejo concreto, podemos acceder a un tipo de información que está en su propio interior y que es la tiene que llevar a la conciencia para poder trascenderla.

El inconsciente no distingue entre lo real y virtual, igual que cuando lloramos por una escena de una película que nos emociona. Sabemos que no está pasando pero lloramos. Lloramos porque nuestro inconsciente es inocente y no se siente separado, se siente dentro de esa escena. Y, lo vive siempre todo en presente. La película sucede sólo cuando la estamos viviendo.

Fuente:

http://www.scientificamerican.com/article/mirroring-behavior/

http://elpais.com/diario/2005/10/19/futuro/1129672806_850215.html

Más info: http://old.unipr.it/arpa/mirror/english/staff/rizzolat.htm