¿Quién es más vulnerable a la infidelidad? Apego y comunicación en la pareja

29 mayo 2026

Tal vez tú también te preguntes: ¿por qué alguien que ama a su pareja termina siendo infiel? ¿Por qué algunas relaciones sobreviven a crisis profundas mientras otras se deterioran silenciosamente hasta romperse?

Y, sobre todo, ¿quién es más vulnerable a la infidelidad?

La infidelidad suele interpretarse como una traición, una falta de compromiso o una decisión consciente que rompe la confianza en la pareja. Sin embargo, cuando observamos este fenómeno con mayor profundidad, descubrimos que rara vez aparece de forma repentina.

Detrás de una infidelidad suele existir una historia emocional, una manera de vincularse y una dinámica relacional que se ha ido construyendo con el tiempo.

Comprenderla implica ir más allá del juicio moral para explorar los patrones emocionales inconscientes que condicionan nuestras relaciones. No se trata de justificar una conducta, sino de entender qué necesidades, heridas o conflictos pueden estar expresándose a través de ella.

 

La infidelidad no surge de la nada: los 3 pilares del conflicto

La infidelidad no es un evento aislado ni fruto de una simple tentación. Suele ser el resultado de la convergencia de tres factores fundamentales: la personalidad (quién es más vulnerable), el estilo de apego (desde dónde se activa la necesidad) y la comunicación (cómo se gestiona el conflicto dentro de la relación).

Cuando estos tres elementos se combinan de forma desfavorable, aumenta el riesgo de que aparezcan conductas que erosionen la confianza y la intimidad.

  • La personalidad influye en la manera en que gestionamos nuestras emociones, nuestras necesidades afectivas y nuestra capacidad para afrontar la frustración.
  • El apego determina cómo vivimos la cercanía, el abandono o la dependencia emocional.
  • La comunicación refleja cómo expresamos aquello que sentimos cuando las cosas dejan de funcionar como esperamos.

Desde la perspectiva de la Bioneuroemoción, toda conducta cumple una función adaptativa, aunque a veces resulte dolorosa o destructiva. La pregunta no es únicamente qué ha ocurrido, sino para qué ha ocurrido y qué información nos aporta acerca de nuestra forma de relacionarnos.

Comprender esto nos permite abandonar la búsqueda de culpables para comenzar un proceso de comprensión más profundo.

 

Tipos de apego: ¿qué esconde la necesidad de ser infiel?

La teoría del apego, desarrollada por John Bowlby y ampliada posteriormente por Mary Ainsworth, explica que la forma en que aprendimos a vincularnos durante la infancia deja una huella significativa en nuestras relaciones adultas.

A través de nuestras primeras experiencias afectivas desarrollamos una respuesta inconsciente a una pregunta esencial: ¿Puedo confiar en que el otro estará disponible cuando lo necesite?

La respuesta emocional que construimos durante la infancia suele acompañarnos durante toda la vida.

La Bioneuroemoción nos guía en la observación de cómo muchos de estos patrones no solo proceden de nuestra historia personal, sino también de aprendizajes familiares heredados. A veces repetimos formas de amar, de alejarnos o de sufrir que ya estaban presentes en generaciones anteriores.

Por ejemplo, una persona que creció viendo relaciones marcadas por el abandono puede desarrollar una intensa necesidad de confirmación afectiva. Otra que aprendió que mostrar vulnerabilidad era peligroso puede construir vínculos donde la distancia emocional parece más segura que la intimidad.

 

Apego ansioso: la infidelidad como validación

Las personas con apego ansioso suelen vivir las relaciones con una gran sensibilidad al rechazo.

Necesitan sentirse elegidas, priorizadas y constantemente confirmadas por la pareja. Cuando perciben distancia, indiferencia o falta de atención, experimentan una intensa inseguridad emocional.

En estos casos, la infidelidad no suele surgir exclusivamente por deseo sexual. Con frecuencia aparece como una búsqueda inconsciente de validación.

La atención de una tercera persona puede convertirse temporalmente en una fuente de alivio emocional. La sensación de ser deseado, admirado o valorado compensa momentáneamente el miedo al abandono que permanece activo en el interior.

 

Qué hay detrás de la necesidad de sentirse elegido

Quizá, en lugar de centrarnos únicamente en la conducta, resulte más revelador dirigir la mirada hacia nuestro mundo interior. A veces, detrás de la necesidad constante de atención o reconocimiento, existen preguntas profundas que merecen ser escuchadas:

  • ¿Qué estoy buscando realmente cuando necesito sentirme valorado por otra persona?
  • ¿Por qué determinadas señales de distancia o rechazo me afectan con tanta intensidad?
  • ¿De dónde nace la sensación de que necesito la aprobación de los demás para sentirme seguro?

Explorar estas cuestiones no siempre ofrece respuestas inmediatas, pero puede abrir un espacio de comprensión que permita reconocer necesidades emocionales que llevan tiempo intentando expresarse.

En muchos casos, detrás de la búsqueda constante de aprobación existe una herida emocional que todavía debe ser reconocida. Además, este patrón suele relacionarse con la dependencia emocional, donde la propia identidad queda excesivamente vinculada a la aceptación de la pareja.

 

Apego evitativo: mantener la distancia emocional

En el extremo opuesto encontramos el apego evitativo. Aquí el miedo principal no es perder al otro, sino perder la propia autonomía.

La intimidad profunda puede percibirse como algo invasivo o asfixiante. Cuanto más cercana se vuelve una relación, más necesidad aparece de recuperar espacio, independencia o control.

En este contexto, la infidelidad puede funcionar como un mecanismo inconsciente para mantener una distancia emocional segura. La persona continúa dentro de la relación, pero evita entregarse completamente a ella.

Desde la mirada de la Bioneuroemoción resulta interesante explorar preguntas como:

  • ¿Qué experiencias familiares asociaron el amor con el sufrimiento?
  • ¿Quién perdió su libertad dentro de una relación, en mi sistema familiar?
  • ¿Qué modelo de pareja aprendí observando a mis referentes?

Tomar conciencia de estos patrones permite comprender que, en ocasiones, no huimos de la pareja, sino del miedo que la intimidad despierta en nosotros.

 

«Muchas veces la infidelidad se convierte en una solución defensiva frente a una inseguridad de apego que no ha sido elaborada.»

David Corbera

 

Cómo influye el apego en el riesgo de infidelidad

Aunque cada persona es única y ninguna conducta puede explicarse únicamente por el estilo de apego, comprender estas tendencias ayuda a identificar necesidades emocionales que suelen permanecer ocultas detrás de los conflictos de pareja. El siguiente cuadro resume algunas diferencias frecuentes entre el apego ansioso y el evitativo.

 

Aspecto Apego ansioso Apego evitativo
Miedo principal Ser abandonado o no sentirse prioritario Perder autonomía o sentirse atrapado
Cómo vive la relación Busca cercanía, atención y confirmación constante Necesita espacio y puede sentirse incómodo con demasiada intimidad
Señales habituales Hipervigilancia, necesidad de seguridad afectiva, miedo al rechazo Distanciamiento emocional, dificultad para expresar vulnerabilidad
Función que puede cumplir la infidelidad Obtener validación, reconocimiento o sensación de ser deseado Recuperar distancia emocional y preservar la sensación de independencia
Conflicto interno predominante “¿Y si dejo de ser importante para el otro?” “¿Y si pierdo mi libertad dentro de la relación?”
Forma habitual de reaccionar ante las crisis Insistencia, demanda afectiva, búsqueda de respuestas inmediatas Retirada, silencio, evitación del conflicto
Necesidad emocional de fondo Seguridad, reconocimiento y pertenencia Seguridad a través de la autonomía y el control
Oportunidad de crecimiento Aprender a validar el propio valor sin depender exclusivamente del otro Aprender a sostener la intimidad sin vivirla como una amenaza

 

La comunicación: el predictor exacto de la ruptura

Aunque los estilos de apego tienen una enorme influencia en las relaciones, existe otro factor decisivo: la comunicación.

Todas las parejas discuten, las diferencias son inevitables. Lo que marca la diferencia entre una relación que evoluciona y otra que se deteriora no es la ausencia de conflicto, sino la forma de gestionarlo.

El psicólogo John Gottman dedicó décadas a estudiar parejas reales y llegó a una conclusión reveladora: el riesgo de ruptura no depende de cuánto discute una pareja, sino de cómo discute.

Cuando la comunicación se vuelve sistemáticamente destructiva, la intimidad comienza a erosionarse. Y cuando desaparece la intimidad, aumenta la vulnerabilidad a la infidelidad.

 

Los 4 patrones destructivos que dañan el vínculo

Gottman identificó cuatro comportamientos especialmente perjudiciales para la estabilidad de la pareja.

1. La crítica destructiva

No consiste en señalar una conducta concreta, sino en atacar la identidad del otro.

No es lo mismo decir: «Me gustaría que me ayudaras más en casa» que afirmar: «Eres un egoísta». La primera frase abre una conversación. La segunda genera una herida.

2. La actitud defensiva

Aparece cuando una persona evita asumir responsabilidad y responde justificándose constantemente.

En lugar de escuchar el malestar de la pareja, se centra en demostrar que la culpa pertenece al otro. La comunicación deja de ser un espacio de encuentro para convertirse en una lucha por tener razón.

3. La evasión

Muchas personas creen que evitar el conflicto es una forma de proteger la relación.

Sin embargo, el silencio prolongado, la desconexión emocional o retirarse constantemente también comunican: Comunican distancia, ausencia; que el problema no puede ser abordado.

Este patrón suele aparecer con frecuencia en personas con apego evitativo.

4. El desprecio

Es el patrón más dañino de todos. Se expresa mediante sarcasmos, burlas, superioridad moral o descalificaciones constantes.

Cuando aparece el desprecio, la pareja deja de percibirse como un equipo y comienza a funcionar desde la jerarquía y la desvalorización. La confianza se rompe mucho antes de que ocurra una infidelidad.

¿Por qué algunas parejas sobreviven y otras se rompen?

Existe una idea muy extendida que afirma que las parejas felices apenas tienen conflictos.

La realidad es bastante diferente. Las relaciones duraderas no son aquellas que nunca discuten, sino aquellas que saben reparar el vínculo después del conflicto.

Toda convivencia genera tensiones. La diferencia radica en la capacidad de volver a encontrarse después de la discrepancia. Pedir perdón. Escuchar. Reconocer el dolor causado. Buscar comprensión mutua.

Cuando esto ocurre, la confianza se fortalece incluso después de momentos difíciles. Por el contrario, cuando los problemas se silencian sistemáticamente, la relación puede seguir funcionando en apariencia, pero la intimidad comienza a desaparecer.

Y es precisamente en ese vacío emocional donde muchas veces aparece la vulnerabilidad a la infidelidad. Para hacerle frente podrías preguntarte:

  • ¿Qué conversaciones llevo años evitando?
  • ¿Qué emociones no me permito expresar?
  • ¿Qué necesito realmente de mi pareja que nunca he sabido pedir?

La respuesta a estas preguntas puede revelar necesidades profundas que hasta ahora se han manifestado de forma indirecta.

 

Comprender la historia emocional detrás de la infidelidad

Cuando una infidelidad ocurre, la atención suele centrarse en el hecho visible. Sin embargo, el verdadero aprendizaje aparece cuando observamos el contexto emocional que la rodea.

Esto no significa minimizar el daño causado ni justificar comportamientos que generan sufrimiento. Se trata de reconocer que todo conflicto relacional contiene información valiosa sobre nosotros mismos.

La persona que ha sido infiel puede descubrir inseguridades, vacíos afectivos o necesidades no expresadas. Quien ha sufrido la traición puede tomar conciencia de dinámicas relacionales que permanecían invisibles.

Y ambos pueden explorar qué patrones personales o familiares estaban influyendo en la relación. En ocasiones, una crisis profunda se convierte en el punto de partida para una transformación significativa.

 

quién es más vulnerable a la infidelidad

 

Aceptarte permite transformar la relación

Existe una reflexión especialmente valiosa para comprender la salud de un vínculo: Una relación se vuelve inviable cuando, para seguir perteneciendo a ella, tienes que dejar de ser quien eres.

Muchas personas intentan sostener relaciones sacrificando partes esenciales de sí mismas: callan necesidades, ocultan emociones, renuncian a deseos legítimos. Se adaptan constantemente para evitar el conflicto.

Pero la verdadera intimidad no nace de la adaptación permanente, sino de la autenticidad. Carl Rogers afirmaba que la paradoja del cambio consiste en que solo podemos transformarnos cuando nos aceptamos tal y como somos.

 

Cómo llevar esto a nuestra pareja

Cuando comprendemos nuestra historia emocional y aceptamos la del otro, aparece la posibilidad de construir un vínculo más consciente.

Comprender las causas de una infidelidad psicológica no implica justificarla. Implica mirar más allá del síntoma para descubrir qué necesidades, heridas o aprendizajes estaban intentando expresarse.

Quizá la pregunta más importante no sea quién es más vulnerable a la infidelidad. Tal vez la pregunta transformadora sea: ¿Qué aspectos de mí necesitan ser comprendidos para construir relaciones más conscientes, honestas y coherentes con quien realmente soy?

Porque cuando dejamos de luchar contra nuestra historia y comenzamos a comprenderla, aparece la posibilidad de relacionarnos desde un lugar diferente: más libre, más auténtico y profundamente humano.

 

 

Preguntas frecuentes (FAQs) sobre la vulnerabilidad a la infidelidad

¿Quién es más vulnerable a la infidelidad?

No existe un único perfil de persona infiel. Sin embargo, algunas características pueden aumentar la vulnerabilidad, como la inmadurez emocional, los estilos de apego inseguros, la dificultad para gestionar conflictos o una necesidad constante de validación externa. La infidelidad suele ser el resultado de múltiples factores que interactúan entre sí, más que de una única causa.

¿Qué relación existe entre el apego y la infidelidad?

El estilo de apego influye en cómo vivimos la intimidad, la confianza y el miedo a la pérdida. Por ejemplo, una persona con apego ansioso puede buscar fuera de la relación la validación que siente que le falta, mientras que una persona con apego evitativo puede utilizar la distancia emocional para proteger su autonomía. En ambos casos, la infidelidad puede convertirse en una forma de gestionar necesidades emocionales no resueltas.

¿Los problemas de comunicación pueden favorecer una infidelidad?

Sí. Cuando los conflictos no se expresan de manera saludable, la conexión emocional suele deteriorarse progresivamente. La crítica constante, la actitud defensiva, el silencio prolongado o el desprecio pueden debilitar la confianza y la intimidad de la pareja. Con el tiempo, esta desconexión puede aumentar el riesgo de buscar fuera de la relación aquello que no se está encontrando dentro de ella.

¿Por qué algunas parejas superan una infidelidad y otras no?

La diferencia no suele estar únicamente en el hecho ocurrido, sino en la capacidad de ambos miembros para afrontar la crisis. Las parejas que consiguen reconstruirse suelen estar dispuestas a dialogar, asumir responsabilidades, comprender las necesidades emocionales implicadas y reparar el daño causado. Cuando existe voluntad de comprensión mutua, una crisis puede convertirse en una oportunidad de transformación.

¿Comprender las causas de una infidelidad significa justificarla?

No. Comprender no es justificar. Explorar las causas psicológicas y emocionales que pueden haber influido en una infidelidad permite entender mejor lo ocurrido y aprender de la experiencia. Esta comprensión puede ayudar tanto a quien ha sido infiel como a quien ha sufrido la traición a tomar decisiones más conscientes y a construir relaciones más saludables en el futuro.

 

 

Si quieres seguir profundizando sobre este tema, puedes acceder a este material en nuestro canal de Spotify y de YouTube:

En este podcast, Enric Corbera explica que superar la culpabilidad por haber sido infiel o haber vivido una infidelidad requiere cambiar la manera en la que se percibe lo sucedido. ¿Cómo cambiaría tu perspectiva si vieras la infidelidad como un catalizador para la evolución personal?

 

¿Por qué algunas parejas sobreviven a la infidelidad y otras se rompen? En este video, David Corbera reflexiona sobre el apego y la comunicación, y cómo estas dinámicas marcan la estabilidad de la relación.

 

 

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Diplomado en Bioneuroemoción®

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