31 Mayo 2016

¿Entrenas tu cerebro?

¿Entrenas tu cerebro?

Todos tenemos integrado que debemos mantener el cuerpo en forma, sabemos lo que hay que hacer para llevar una vida sana: comer bien, hacer ejercicio, dormir un mínimo de horas, beber agua y un largo etcétera.

Cada uno intenta cumplir con estas premisas a su manera. Al contrario, no pensamos en ejercitar el cerebro, estamos convencidos de que, a medida que pasa el tiempo, se nos mueren neuronas irremediablemente. ¿Realmente es así?.

A finales del 2011 la neurocientífica Eleanor Maguire, del University College de Londres, publicó un artículo en el que resumía la investigación que había llevado a cabo durante más de cinco años: se preguntaba si es posible entrenar el cerebro igual que se entrena un músculo. Para ello escogió un grupo de aspirantes a taxistas de Londres. Para obtener la licencia de taxi en Londres hay que superar una prueba llamada The Knowledge, que entre otras cosas supone memorizar 25.000 calles y miles de lugares concretos. Un aspirante puede tardar 3 o 4 años en conseguir la licencia y muchos de ellos no alcanzan el objetivo. Maguire y su equipo siguieron, durante los años que duran los exámenes, a un grupo de 79 aspirantes y, en paralelo, a un grupo de 31 adultos que no ejercitaban el cerebro en su trabajo. Al final de los cuatro años, 39 de los aspirantes consiguieron la licencia, 20 no la consiguieron y el resto lo dejó antes de llegar al final. Durante este tiempo, todos estos sujetos se sometían a pruebas de resonancia magnética para comprobar si sus estructuras cerebrales sufrían alguna modificación.

Al final del estudio, Maguire pudo comprobar que las imágenes de los cerebros de los taxistas que habían llegado al final de la prueba mostraban crecimiento en la parte posterior del hipocampo con respecto a los otros taxistas que dejaron las pruebas y aún más con el grupo de adultos que realizaban un trabajo mecánico.

La función principal del hipocampo es el recuerdo. Tiene un papel determinante en los episodios ligados a acontecimientos vitales ya que también almacena todos los estados emocionales y fija las situaciones que hemos vivido en el espacio-tiempo.

Una de las principales conclusiones de esta investigación es la plasticidad del cerebro humano y demuestra hasta qué punto las experiencias de cada persona pueden moldear sus habilidades intelectuales, su creatividad y su capacidad para gestionar sus emociones.

En Bioneuroemoción, sabemos que el hipocampo es crucial para establecer nuevas conexiones cuando usamos lo que ya sabemos para comprender lo que no sabemos y también estimula la búsqueda de lo nuevo y desconocido.

Este estudio demuestra que se pueden producir cambios en el cerebro con el entrenamiento y que la plasticidad neuronal es posible durante la edad adulta. Nunca es tarde para aprender.

Fuente:

http://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960- 9822(11)01267-X

Más info:

http://www.ucl.ac.uk/cdcn/aboutus/steering/Maguire