Propósito de vida

22 septiembre 2022

¿De dónde surge nuestro entusiasmo? ¿Es posible vivir sin un propósito de vida? ¿Cómo podemos descubrir aquello que le da sentido a nuestra vida?

En este extracto del curso “Encuentra tu propósito”, David Corbera expone de qué forma se generan los traumas y la importancia que tiene ser capaces de conectar con esas heridas para descubrir nuestro propósito y desarrollar nuestros dones.

En este directo, David Corbera responde a varias preguntas relacionadas con el propósito de vida y da las claves para comprender que vivir con propósito implica gestionar adecuadamente no solamente aquello que nos apasiona, sino también lo que nos genera sufrimiento.

El orígen del propósito de vida

El escritor Mark Twain dijo que los dos días más importantes de nuestra vida son el día en que nacemos y el día en que descubrimos por qué. Es decir, el día en que descubrimos cuál es el verdadero propósito de nuestra vida. 

Muchas personas viven con una sensación de vacío interno. Tienen sus trabajos y sus familias, pero se sienten incompletos. Les falta energía. Sus vidas se han convertido en una rutina y no tienen muy claro hacia dónde van ni cuál es su verdadero objetivo.

proposito de vida común

Otros, en cambio, se pasan la vida evitando a toda costa esa monotonía, y acumulando experiencias, viajando mucho o adquiriendo posesiones materiales constantemente. 

Ocultan su falta de propósito vital con una colección de pequeños propósitos a corto plazo que, antes o después, acaban por ser insuficientes, generando la misma sensación de vacío.

¿Cuál es entonces la vida más significativa que estamos llamados a vivir? ¿Y cómo podemos identificarla?

El propósito de la vida y la pasión

Las respuestas a estas preguntas guardan relación con un tipo de “despertar” y con un tipo de apertura, una apertura a lo que la vida te ofrece y lo que espera de ti. Lo primero que podemos hacer para saber cuál es nuestro propósito es identificar qué es lo que nos apasiona

Tipos de pasión

La pasión es un concepto que está estrechamente vinculado a nuestro propósito. No obstante, cuando la gente se pregunta qué es lo que le apasiona muchos encuentran más de una respuesta. 

Eso es porque la mayoría entiende la pasión únicamente como un deseo ferviente hacia algo o alguien que nos genera mucho entusiasmo o placer.

proposito de vida escalones

Por ejemplo, uno puede sentir pasión por ver el siguiente capítulo de su serie favorita, por hacer ejercicio cada mañana o por quedar con los amigos los viernes por la noche, o simplemente por estar los fines de semana con la familia

¿Cómo diferenciamos entonces la pasión de lo que nos gusta de la pasión relacionada con nuestro propósito de vida? Hay un aspecto clave que debemos tener en cuenta para poder diferenciar una cosa de la otra.

¿De dónde surge la pasión que nos conecta con el propósito?

La pasión no solamente proviene de aquello que nos encanta, sino que también proviene de aquello que más nos duele.

Por ejemplo, el dolor que una persona ha sentido en la infancia por el abandono de sus padres puede despertar en ella una pasión por la educación y el cuidado de los niños. 

El dolor que una persona ha percibido en su familia por la falta de recursos puede llevarla a sentir un deseo ferviente de prestar ayuda a las personas más desfavorecidas. 

El dolor es un gran impulsor para el cambio. Si nunca sintiéramos dolor, no tendríamos la necesidad de cambiar y evolucionar.

Vivir nuestro propósito implica conectar con el dolor

De modo que vivir nuestro propósito de vida tiene relación tanto con hacer lo que nos gusta, como con conectar con nuestro dolor más profundo

Si buscamos la etimología de la palabra «pasión», encontramos que proviene del latín «passio», derivado del verbo «pati», que significa sufrir o aguantar. «Pasión» proviene de la familia etimológica de «padecer»

Seguir el verdadero propósito de nuestra vida implica identificar y gestionar adecuadamente aquello que nos genera sufrimiento emocional y estar dispuestos a experimentar situaciones que pueden ser dolorosas, para poder trascenderlas.

“El hombre (cada hombre) es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por su propio esfuerzo, sin sacrificarse a otros ni sacrificar a otros para sí mismo. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida».

Ayn Rand


Pero, para ello, hemos de dejar a un lado las expectativas de nuestro entorno, las
creencias de nuestro sistema e incluso de lo que creíamos ser hasta ese momento. Se trata de elegir entre transitar un camino conocido y mil veces recorrido o adentrarnos en la aventura de descubrir quiénes somos en realidad.


El propósito de la vida y la BioneuroemociónⓇ

Son muchas las dinámicas que nos alejan de aquello que estamos destinados a ofrecer al mundo.Sin embargo, es posible volver a conectar con lo que realmente nos mueve; recordar cuál es nuestro verdadero propósito y descubrir aquello que nos despierta una intensa pasión; aquello que, de forma natural, se nos da bien hacer y nos hace sentir plenos.

La Bioneuroemoción es una metodología cuyo objetivo es impulsar tu proceso de cambio y desarrollo personal aplicando herramientas de autoindagación que te ayudarán a encontrar tu propósito y a desarrollar tu potencial a través de tu travesía personal. 

Nuestro bienestar depende de nosotros y en definitiva, de nuestra capacidad de aceptar el propósito que la vida nos propone.

 

Comparte en los comentarios si te ha resultado interesante este artículo y compártelo a quien creas que puede resultarle útil esta información. ¡Gracias por tu interés!

Si te ha gustado, compártelo

¿Quieres especializarte?

Encuentra tu propósito: un viaje hacia tu interior
¿Quieres que te llamemos?
Valoración de los visitantes:
Rated 2.3 out of 5
2.3 de 5 estrellas (basado en 27 reseñas)
¿Quieres valorar este artículo?

Encuentra tu propósito: un viaje hacia tu interior

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2021 Enric Corbera Institute.

© Enric Corbera Institute.