Manipulación emocional en la pareja

24 enero 2023

Nuestra realidad cotidiana está repleta de diferentes formas de manipulación, ya sea directa o indirectamente, consciente o inconscientemente. Todos manipulamos y somos manipulados.

El chantaje emocional es una forma de manipulación que se puede dar en cualquier contexto. Pero el ámbito en el que se suele dar con más frecuencia e intensidad es en la pareja.

¿Eres consciente de tu forma de manipular a tu pareja y a otras personas? ¿te sientes manipulado/a? En este artículo explicamos en qué consiste la manipulación emocional, cómo se manifiesta y cómo manejar el chantaje emocional para mejorar nuestras relaciones.

 

En este podcast, Enric Corbera reflexiona sobre cómo nos enfrentamos a los conflictos intentando cambiar a la otra persona, manipulando o incluso desde el victimismo. Y nos invita a descubrir una forma diferente de afrontar las dificultades.

 

En este video, Enric Corbera analiza las diferencias entre las relaciones de pareja consideradas libres y aquellas consideradas tóxicas y ofrece algunas claves para relacionarte con tu pareja de una manera saludable y constructiva.

 

Si quieres conocer más acerca del método de la Bioneuroemoción y cómo aplicarlo en tu vida para aumentar tu bienestar emocional, síguenos en nuestras redes sociales: Youtube, Instagram, Facebook, Twitter y Linkedin.

 

Aprendemos a manipular en la infancia

La manipulación es un atributo inherente al ser humano y es inseparable de su naturaleza social. Los estudios de la teoría de la mente realizados por Wimmer y Perner sugieren que aprendemos a manipular cuando tenemos solo 4 años.

La acción de manipular se convierte en un hábito inconsciente a medida que vamos madurando. Se emplea para comprender los estados mentales de los demás con la intención de modificar su conducta.

Esta capacidad es un aspecto fundamental para desarrollar la inteligencia social. Constituye la base de la que depende el éxito de nuestras interacciones sociales en todas las áreas de la vida adulta.

 

El problema no es manipular, sino con qué intención lo hacemos 

El peligro de la manipulación surge cuando acaba por transformarse en norma y supone la base de nuestras relaciones sociales. 

La diferencia entre manipular y educar puede ser muy sutil o entre manipular y convencer o entre manipular y conquistar románticamente. La diferencia está en el estado de conciencia con el que se lleva a cabo y, sobre todo, con nuestra capacidad para identificar la intención que subyace a nuestra conducta.

La manipulación es necesaria e inevitable, pero que sea beneficiosa o perjudicial depende de nuestro estado de conciencia.

Cuando tratamos de controlar o manipular al otro no estamos siendo sinceros ni auténticos, perdemos el contacto con nosotros mismos. No nos mostramos como somos y, por tanto, no podemos conectarnos realmente con otras personas.

 

Autenticidad: el antídoto contra la manipulación emocional

¿Cómo manipulamos? Tipos de chantaje emocional

Manipular con elogios, con silencios, con recompensas y también con castigos son diferentes formas de chantaje emocional. Así, condicionamos a las personas que nos rodean para que sean como a nosotros nos gustaría y, en muchas ocasiones, obviando o ignorando cómo les gustaría ser realmente. 

Con frecuencia, en nuestras relaciones más cercanas, como la pareja, esto es algo tan habitual y normalizado que ni siquiera nos damos cuenta.

Aprender a respetar la libertad y la autonomía de los demás y ser capaces de respetar la nuestra propia, es de vital importancia para mantener relaciones sanas y equilibradas.

 

Mostrarse de manera auténtica

El antídoto contra la manipulación es la autenticidad. Como decía Erich Fromm, ser capaces de decir “sí” cuando el mundo querría oír un “no” y viceversa.

Una persona auténtica reconoce y acepta sus estados emocionales, identifica y comunica sus necesidades, asume la responsabilidad de sus actos, es honesta y consecuente. 

Por otra parte, la persona que manipula esconde o disfraza sus verdaderos sentimientos. Actúa para que los demás le den lo que cree que necesita, ya que se considera incapaz de proporcionárselo ella misma. 

 

“Me siento más feliz simplemente por ser yo mismo y dejar que los otros sean ellos mismos”.

Carl Rogers

 

La paradoja es que todos somos en parte auténticos  y en parte manipuladores. Pero si dejamos de culpar a los demás y nos enfocamos en conocernos y comprendernos, podremos ser cada vez más auténticos, expresando aquello que sentimos y necesitamos en cada momento.

El chantaje emocional en la pareja

El chantaje emocional es una forma de control y manipulación que se puede dar en cualquier contexto, como el trabajo y el núcleo familiar. Por ejemplo, hay adultos que tratan de que los niños obedezcan a través de la culpa, el miedo, la amenaza y la intimidación.

Pero el ámbito en el que se suele dar con más frecuencia e intensidad es en la pareja y se manifiesta en forma de celos, juicios, resentimientos, victimismo y venganza. Generando un bucle de culpa, obligación y miedo que mina la autoestima y el bienestar emocional de las personas.

Si ante un conflicto nos paramos a observar nuestra forma de actuar y nos cuestionamos cuál es nuestra intención (qué queremos conseguir), será fácil identificar la manipulación que estamos ejerciendo. Tomar conciencia de esto es clave para aumentar nuestra inteligencia emocional y acceder a nuevas maneras de relacionarnos.

 

Expectativas y necesidades no satisfechas en las relaciones de pareja.

Cuando una persona se posiciona en el victimismo y se condena a vivir en el sacrificio, consciente o inconscientemente reclama lo mismo de las personas de su entorno. Exige, demanda, se cree en el derecho de sentirse decepcionada cuando los demás no actúan conforme lo que habría deseado.

Cuando te mantienes en una relación de pareja “tóxica” esperas que el otro cambie, pones en la otra persona la responsabilidad de tu felicidad y de tu sufrimiento. No actúas desde el amor propio ni de forma auténtica, sino desde el miedo al abandono.

Si hacemos consciente el chantaje emocional y podemos identificar la necesidad no satisfecha que se pretende cubrir (mía o del otro), podemos cambiar la manera en la que nos relacionamos.

 

La Bioneuroemoción y las relaciones “tóxicas”

Debemos tener claro que en ningún caso la persona  es “tóxica”, sino la relación que se establece entre dos individuos, en la que ambos son partícipes y responsables de haber establecido una relación disfuncional. 

Por tanto, si nos encontramos en una situación de pareja en la que la manipulación es excesiva, podemos y debemos cambiar nuestra manera de relacionarnos, no esperar a que el otro cambie.

 

Claves para transformar nuestras relaciones de pareja 

Según la Bioneuroemoción, podemos usar los conflictos que experimentamos en las relaciones “tóxicas” como una herramienta que la vida nos regala para aprender a respetarnos y trascender nuestra propia toxicidad. 

Agradecer todo lo que llega a nuestra vida, porque al fin y al cabo lo hemos atraído consciente o inconscientemente. Quedarnos con lo que nos hace sentir bien y aporta, es decisión solo nuestra. Para lograrlo, proponemos las siguientes claves:

 

 1 – Recuperar nuestro poder 

Si nos empeñamos en que la otra persona es la “culpable”, la que “me manipula” y me hace “mal”, nos posicionamos en el lugar de la víctima. Le damos nuestra responsabilidad y desde ahí no podemos hacer nada, porque le entregamos la llave de nuestro bienestar a otro.

 

“Es una elección. No importa cuán frustrante, aburrida, restrictiva, dolorosa u opresiva sea nuestra experiencia, siempre podemos elegir cómo respondemos «

Edith Eger

Aceptar que somos responsables de cómo nos sentimos, de nuestras acciones y  decisiones, nos transforma y cambia la manera en la que nos relacionamos.

 

2 – Identificar creencias y bloqueos inconscientes 

Todas las creencias que sustentan las relaciones que solemos llamar “tóxicas” surgen de la creencia en la separación. 

Suelen ser creencias inconscientes como el miedo a la soledad. O pensar que otra persona nos va a hacer felices o nos va a dar aquello que nos hace falta, cambiando para ser lo que nosotros queremos que sea.

Hacer conscientes nuestras creencias nos permite transformarlas

3 – Tomar conciencia de la historia familiar 

Nos relacionamos según los aprendizajes y las creencias que adquirimos en el ambiente en el que vivimos en la infancia. Estas predisposiciones operan en nuestra mente inconsciente de forma automática aún cuando somos adultos. 

Conocer las experiencias más representativas que han vivido nuestros familiares y reinterpretar nuestra historia familiar nos permite comprender por qué nos relacionamos como lo hacemos. Por qué llevamos a cabo ciertos comportamientos y actitudes que nos perjudican o no son funcionales para nosotros, como la manipulación.

Darle un nuevo sentido a nuestro pasado personal y familiar es fundamental para retomar la responsabilidad de nuestra vida y elegir cómo vivirla. Nos permite cambiar nuestra percepción y poder elegir de nuevo cómo actuar en nuestras relaciones actuales.

 

4 – Inversión de pensamiento y trascendencia 

Invertir el pensamiento implica, principalmente, dejar de poner la responsabilidad de mi bienestar en lo externo y reconocerme en todo lo que veo y experimento. Cada relación viene a enseñarnos una nueva parte de nosotros mismos.

Evitar esto y seguir manipulando no hace más que sostener el conflicto interno – intrapersonal -, que se expresa externamente en un conflicto interpersonal. Es hacer oídos sordos a una parte de nosotros mismos que quiere despertar. 

Trascender es tomar conciencia, comprender lo sucedido de un modo distinto a y darle una respuesta diferente al mismo tipo de situaciones. De este modo, podemos transformar cómo nos relacionamos para establecer relaciones más equilibradas y saludables. 

 

 

Comparte en los comentarios si te ha resultado interesante este artículo y compártelo a quien creas que le puede resultar útil esta información. ¡Gracias por tu interés!

Si te ha gustado, compártelo

Diplomado en Bioneuroemoción®

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2021 Enric Corbera Institute.